20 julio 2009

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Solo quiero tantas cosas… y te quiero a ti, porque por momentos esa parte de ti en mí, reclama tu presencia y no encuentro la manera de apaciguar sus ansias.

De antemano te lo digo: Disculpa sino te busco con ahínco. Pero es que me la paso tan bien así, y no te mentiré que ocasionalmente me siento un tanto egoísta porque no quiero más compromiso que el que tengo conmigo misma, ni la madurez suficiente para compartir mi tiempo.

Y me pregunto si a ti te pasará lo mismo, o si esa parte de mí en ti será más obstinada. Yo creo que no. Mejor así, que no nos encuentren aún las delicias y desmanes del amor; y que cuando lleguen sea con firmeza y fervor...

16 julio 2009

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13 ςøsas que мe eηcaητaη


El olor de la tierra húmeda
Leer cuando todos duermen
Reírme
Hablar por la noche
Hacer feliz a la gente que amo
Cantar mientras me baño
El chocolate
El olor de los libros
El mar… la mar
Probar y conocer cosas diferentes
Los abrazos
La música
Cocinar

12 julio 2009

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Y porque los grandes nunca mueren...

Feliz Cumpleaños Pablito!

AMO, Valparaíso, cuanto encierras,
y cuanto irradias, novia del océano,
hasta más lejos de tu nimbo sordo.
Amo la luz violeta con que acudes
al marinero en la noche del mar,
y entonces eres -rosa de azahares
-luminosa y desnuda, fuego y niebla.
Que nadie venga con un martillo turbio
a golpear lo que amo, a defenderte:
nadie sino mi ser por tus secretos:
nadie sino mi voz por tus abiertas
hileras de rocío, por tus escalones
en donde la maternidad salobre
del mar te besa, nadie sino mis labios
en tu corona fría de sirena,
elevada en el aire de la altura,
oceánico amor, Valparaíso,
reina de todas las costas del mundo,
verdadera central de olas y barcos,
eres en mí como la luna o como
la dirección del aire en la arboleda.
Amo tus criminales callejones,
tu luna de puñal sobre los cerros,
y entre tus plazas la marinería
revistiendo de azul la primavera.

Que se entienda, te pido, puerto mío,
que yo tengo derecho
a escribirte lo bueno y lo malvado
y soy como las lámparas amargas
cuando iluminan las botellas rotas.


Pablo Neruda †