Decirte aquí lo que no sabes. Por principio…
No sabes lo que le has hecho a este corazón que adormecía en el frío invierno de la indiferencia; no sé si fue tu música o tu sonrisa lo que trajo la primavera -no te haces una idea de la alegría que trajiste a mi vida- soñé un mañana y lo soñé contigo.
Pero tampoco sabes que me corresponde despertarnos a la realidad y dar la cara a la
vida.
La vida tan bella... viene y hace lo nuestro extemporáneo… o
¿fue el destino caprichoso? …mira que pasé buen tiempo citando a Médem con
suficiencia: “estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande, y eso
que las he tenido de muchas clases”…a veces la frivolidad me hace mal querer
esta casualidad.
Es ahí donde irrumpió la certeza… lo sé y ahora creo que tú
también lo sabes… conoces
los motivos (nos sobran); esto que tan bonito se nos quería dar a nosotros, a
mí, una exiliada de ese lugar llamado amor, esto… no tiene futuro.


