28 agosto 2010
21 agosto 2010
Daniel Pennac
Como una Novela. Norma. Bogotá, 1996. Pp. 143-168
LOS DERECHOS IMPRESCRIPTIBLES DEL LECTOR
- El derecho a no leer
- El derecho a saltarnos las paginas
- El derecho a no terminar un libro
- El derecho a releer
- El derecho de leer cualquier cosa
- El derecho al bovarismo*
- El derecho a leer en cualquier sitio
- El derecho a hojear
- El derecho a leer en voz alta
- El derecho a callarnos
*[El bovarismo, según Pennac, es, grosso modo, “esa satisfacción inmediata y exclusiva de nuestras sensaciones” que nos provoca la lectura de un libro no importa qué tipo de libro sea ni si alguien nos dice que eso no es “literatura de verdad”]
Dicho sea de paso me he dado a la tarea de ejercerlos todos con suficiencia, aún sin saber que alguien se había empleado en escribirlos. Debo confesar que me encanta releer, en el caso de saltarme las páginas procuro no hacerlo y cuando ocurre me censuro mentalmente, y ¿a quién no le fascina hojear? Yo lo hago en librerías, tiendas, ferias… y cualquier lugar donde se me presente un libro. Y por fin mi conciencia podrá descansar (que dramática) con el bovarismo y mi derecho a leer cualquier cosa ya no más reprimendas (que me doy) por no siempre leer libros “notables” con alto contenido intelectual y filosófico.
18 agosto 2010
Nada, nada como la hermosura de un buen libro…
o quizás no…
o quizás no…
quizá es el mar con su inmensidad, el que como dijo el poeta “Empieza donde lo hallas por vez primera y te sale al encuentro por todas partes”
O tal vez un libro sea un dos en uno: Paraíso e infierno juntos
08 agosto 2010
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