A veces cuando amas a alguien quisieras “arreglar” la vida
de esa persona. Arrasar con todo lo que evita que se dibuje una sonrisa en su
rostro o pone tensión en sus hombros.
Deseas volverte poeta y calmar sus penas con palabras
hermosas; o músico y que tú canto penetrará las fibras de su corazón; o una persona realmente graciosa con los
mejores chistes en su repertorio, solo por escuchar su risa.
En cambio, otras veces, sabes que no hay nada que hacer,
nada por intentar.
A veces cuando amas lo mejor que puedes hacer es estar ahí,
permanecer a su lado…

