Te amo dijo ella, sintiendo en el corazón el galopar de un caballo salvaje, alegre de que la lluvia ocultara sus lagrimas.
Había pasado mucho tiempo desde que todo termino entre ellos, el suficiente para que tuviera la certeza de su declaración. Pero el tiempo también le había enseñado otra cosa y esa era la razón de su llanto. Ahora sabía que el amor no basta, o al menos, no le bastaba a ella.
No quería que él cambiara, no eso no, lo amaba así, en la total libertad de su ser. Sabía que lo amaría, hasta el fin de sus días o hasta el principio de su olvido, pero lejos de él.
07 septiembre 2021
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